Octubre 2021 - ¿Quién es Paula Schultz?
Paula Schultz es uno de los grandes misterios del cine de Quentin Tarantino. De sobre es conocida la afición del director por incluir en sus películas mensajes ocultos. No debe de extrañar esta cuestión, cuando es él mismo en su papel del señor Marrón en Reservoir dogs el que hipotetiza sobre esta cuestión a partir del tema musical de Madona de Like a virgin.
El caso es que
cuando sale a la luz Kill Bill 2
llamó enseguida la atención la escena en la que el personaje encarnado por Uma
Thurman, Beatrix Kiddo, es enterrada viva, y no solo por su valor
cinematográfico, sino también por el misterio de Paula Schultz. Y es que
entierran a Beatrix Kiddo en la tumba de Paula Schultz.
Nada parece
casual en el cine de Tarantino. Sin embargo, hay que esperar ocho años para
encontrar una posible pista. En 2012 se estrena Django. Christoph Waltz, actor de origen germano-austríaco, encarna
el papel del doctor King Schultz. No solamente comparte con Paula el apellido,
sino también el contexto cronológico: en la lápida se indica que Paula Schultz
vivió entre 1823 y 1898 (la acción de Django se desarrolla en 1858).
Poco se sabe de
la vida de este cazarrecompensas de origen alemán: dentista que en un momento
dado deja su profesión para dedicarse a la caza de hombres perseguidos por la
justicia. A partir de aquí, se desatan las hipótesis: ¿eran matrimonio y, por
alguna razón, el doctor Schultz tuvo que abandonar a su mujer? Desde luego, no
parece que estas coincidencias sean casuales.
Pero las
relaciones que establece Tarantino en su cine, que desvelan en buena medida
esos mensajes ocultos, las podemos encontrar tanto dentro de la pantalla (a
través de la trama ficticia) como fuera de ella. No es el primer papel de
Christoph Waltz en la filmografía tarantiniana. En 2009, en Malditos bastardos, interpreta a Hans
Landa. Hay conexiones entre ambos personajes, más allá de haber sido
interpretados por el mismo actor: Hans Landa y King Schultz son de origen
alemán; sin embargo, uno es un auténtico monstruo (Landa es de las SS y se
dedica a cazar judíos) y el otro es un auténtico héroe (Schultz es un dentista
y se dedica a cazar delincuentes y criminales).
Este hecho llama
la atención: ¿por qué el mundo germánico es retratado de forma tan dura en Malditos bastardos mientras que en Django es ensalzado desde la importancia
de la mitología germánica para la configuración del héroe norteamericano hasta
la importancia del sacrificio del alemán en favor de uno de los valores de la
sociedad estadounidense?
De nuevo, hay
que esperar a otra pista para intentar dar una respuesta a esta pregunta.
En 2019 se
estrena Érase una vez…en Hollywood.
Hay una escena al final de la película en la que el personaje Rick Dalton
(Leonardo DiCaprio) está en su piscina escuchando música con unos cascos. Por
cierto, aquí nos encontraríamos con una de esas conexiones que se producen
fuera de la pantalla: Django y Érase una vez…en Hollywood están
relacionadas a través de Leonardo DiCaprio (al igual que Malditos bastardos está relacionada con Érase una vez…en Hollywood a través de Brad Pitt). Sea como fuere,
esa escena representa el preludio de la verdadera catarsis del cine de Quentin
Tarantino (poco después se desencadenará el final donde se restablece un
equilibrio ficticio de la realidad). Pues bien, DiCaprio escucha y canta el
tema de Royal Guardsmen: Snoopy Vs. The
Red Baron. De alguna manera, esta canción es un himno que retrata la lucha
contra el mal en su esencia real. Por eso Rick Dalton lo está escuchando: está
a punto de desatarse la lucha contra el mal.
Pero, ¿quién era
el Barón Rojo? El Barón Rojo fue un aviador alemán que pasó a la Historia por
su eficacia en derribar aviones enemigos en el espacio aéreo francés durante la
Primera Guerra Mundial.
Así, desde esta
perspectiva, el trasunto ficticio del Barón Rojo sería Hans Landa. Dos alemanes
que se dedican a la caza de hombres en territorio francés. Ambos encarnan esa
figura del mal en su esencia real. Pero en el tema musical quien se enfrenta al
Barón Rojo es un personaje de ficción, Snoopy, cuyo creador fue Charles M. Schulz,
estadounidense de origen alemán.
Entonces,
siguiendo con este juego de relaciones, se podría afirmar que en Django el doctor Schultz representa el
emigrante germánico que llega a EEUU en busca de una serie de oportunidades que
solo esa tierra de sueño y esperanza es capaz de dar al hombre a lo largo y
ancho de toda la geografía mundial. Es decir, Quentin Tarantino crea un
personaje de ficción, el doctor Schultz, para enfrentarse al mal, que está
encarnado en Django por el personaje
de Leonardo DiCaprio, Calvin J. Candie (no será posible el verdadero nacimiento
de EEUU como nación hasta la Guerra de Secesión, que supondrá el fin de este
tipo de personajes caracterizados por la economía esclavista). En esa lucha
contra el mal esencial no es ajeno Charles M. Schulz, ya que participó en la
Segunda Guerra Mundial.
Ahora, llama la
atención las similitudes fonéticas entre “Schulz” y “Schultz”, que hacen que
estemos ante el mismo apellido. ¿Homenaje al creador de Snoopy? Y lo más
curioso de todo es que el propio Quentin Tarantino tiene ascendencia alemana
por parte de madre. ¿Será todo un recuerdo a su propia genealogía, que no deja
de ser un caso más entre la sociedad norteamericana? Este hilo nos lleva
todavía más lejos. En Reservoir dogs
el propio Tarantino participa como actor. Para sí mismo se deja el papel del
señor Marrón (con él empezábamos esta búsqueda de los mensajes ocultos). ¿Será
casual que el señor Marrón comparta apellidos con otras de las creaciones de Schulz,
Charlie Brown?
Entonces, la
verdadera cuestión es preguntarse, no quién es Paul Schutz, sino qué
representa. A nuestro juicio, representa un paradigma que está en el genoma del
nacimiento de la nación de EEUU, y recuerda que la configuración estatal estuvo
protagonizada por emigrantes, en ocasiones de dudosa catadura ética y moral. Buena
parte de estos son los que lograron la denominada “conquista del oeste”, que no
fue otra cosa que la expansión fronteriza del estado a costa de cualquier
sociedad, étnica o política, que se encontrasen por el camino. Los tramperos,
los cazarrecompensas fueron el primer bastión de la nación. Y en la actualidad
siguen siéndolo. Este es el cine de Tarantino, seres despreciables, pero que
defienden a la sociedad del mal en su esencia verdadera. Por esto, que Beatrix
Kiddo sea enterrada en la tumba de Paula Schultz es una forma de reivindicar el
carácter heroico del personaje femenino a través de una vinculación directa con
la genealogía de EEUU como nación: Beatrix Kiddo renace desde la tumba de Paula
Schultz para poder acabar con una de esas muestras del mal en su carácter
esencial, como es el caso del personaje de Bill. Es lo mismo que hace Snoopy en
la canción con el Barón Rojo, o lo mismo que hizo Charles M. Schulz al luchar
en la Segunda Guerra Mundial, o es lo que hace el doctor Schultz al acabar con
Candie o lo que hace Rick Dalton con una de las hijas de Manson, o lo mismo que
hace el propio Tarantino al reivindicar una y otra vez a este tipo de personajes
a través de una filmografía donde se entreteje la realidad y la ficción, que
afecta a tramas, personajes y a la propia poética del director.
---------------------------
Octubre 2021- Django o el Prometeo negro
Cuando Quentin Tarantino tituló su película del año2012 como Django unchained parece que le rondaba por la cabeza la tragedia de Esquilo Prometeo encadenado. No solo existen similitudes en el título, sino que también podemos rastrear esta filiación teniendo en cuenta aspectos de la trama narrativa.
Pensemos, en
primer lugar, en el sujeto que padece, en un caso o en otro, la relación
genitiva. Es decir, vamos a acercarnos a la figura de Prometeo y la figura de
Django desde la distinta condición de encadenado o desencadenado.
Con Prometeo nos
adentramos de lleno en la mitología clásica. No se puede obviar la importancia
crucial que tiene el mundo clásico (Grecia y Roma) para la legitimación del
poder a lo largo de la historia del mundo occidental. Y esto en
posicionamientos geopolíticos dispares, como puede ser la Alemania nazi y los
EEUU, imperio global en el presente en marcha. Dos ejemplos: cuando Leni
Riefenstahl encumbra el culto al cuerpo en Olimpia realiza una revisión
desde el mundo germánico de las olimpiadas del mundo griego (por cierto,
recordemos que en Malditos bastardos proyectan películas de la directora
germana); el ejemplo contario lo vemos en el estilo arquitectónico de la Casa
Blanca, símbolo del poder de los EEUU de Norteamérica (por cierto, edificio
recurrente en el cine: Superman II, The Independence day…)
Brevemente:
Prometeo es un héroe que se significa por el hecho de robar el fuego a los dioses
para compartirlo con los humanos, con los mortales. Es un cuestionamiento del
poder en toda regla, en este caso al dios de dioses, al rey de reyes, a Zeus. Este
atrevimiento saldrá caro. De esta manera Prometeo vivirá uno de esos castigos
eternos tan recurrentes dentro de la justicia olímpica: será encadenado
sufriendo padecimientos eternos. Un dato importante a tener en cuenta es que el
titán Prometeo posee conocimientos proféticos. Entre estos, Prometeo sabe en
qué condiciones Zeus será depuesto.
Si Tarantino
equipara a Django con Prometeo, esto significa que Django es un héroe. Ahora,
¿cuál será el crimen de Django y cuál será su castigo? Si Prometeo cuestiona la
autoridad de Zeus, Django cuestiona la autoridad de Calvin J. Candie.
Una vez que
Candie muere se desata una matanza. Cuando los hombres de Candie consiguen
apresar a Django, a este se le declara culpable. No hay juicio. Los
supervivientes piensan en sentenciar a Django con la muerte más cruel posible.
Parece que habían decidido que el castramiento (y la más que posible muerte
provocada por la pérdida de sangre) era lo que mejor se ajustaba como castigo a
sus crímenes: no solo por su crueldad, sino por acabar con la posible estirpe
que pudiera surgir del héroe. Sin embargo, en el último momento deciden un
castigo al modo olímpico: le condenan a ser esclavo de una cantera. Su vida se
convertiría en una sucesión de días en los que su única tarea será partir
piedras (cómo no pensar en Sísifo).
Es importante
señalar que la equiparación entre Zeus y Candie no viene dada por el eje
religiosos (no hay un endiosamiento divino en el personaje de Candie) , sino
porque ambos personajes representan el poder. Django cuestiona el poder al
enfrentarse a Candie, igual que Prometeo al robar el fuego de los dioses, entre
otras trapacerías.
Pero la
diferencia entre un personaje y otro viene dada por esa relación genitiva: uno
está encadenado, otro se desencadena.
Podíamos pensar
que el desencadenamiento de Django se explica porque inicia de manera
torrencial un acto ejecutivo, la matanza, que sus hermanos no se habían
atrevido. Efectivamente, hay una escena en la que Candie explica que no
entiende cómo un esclavo negro afeitó a su padre durante años y sin embargo no
fue capaz de asesinarlo acabando así con su esclavitud. Django, no. Django es
una anomalía dentro del mundo de la esclavitud afroamericana. Esta
interpretación del significado de “desencadenado” es coherente. Sin embargo,
detrás del término se encuentra otra lectura más profunda: Django se
desencadena. Es vendido como esclavo y durante el camino hacia su condena
eterna se libera. Se libera gracias a las dotes de persuasión que había
aprendido de su maestro, del doctor Schulz. Es decir, aprende de un personaje
de origen alemán que introduce la mitología germana: es este cazarrecompensas
el que explica el significado del nombre de su mujer: Brunilda. Esto hace que
Django sea Sigfrido, el héroe del mundo germánico. Una vez liberado, Django
vuelve a la plantación de Candie para cumplir su venganza. Es ahí donde aparece
un nuevo héroe, porque el modelo clásico, Prometeo, es superado por Django
porque este sí consigue desencadenarse. Y se desencadena gracias a la
intervención del mundo germánico. El caso es que una vez que vuelve consigue
liberar a su mujer, desencadena de la esclavitud a su mujer. Y este punto en
crucial dentro de la película: el carácter profético de Django tiene que ver
con la libertad. Pero Django no es un libertador idealista. A Django no le
importan los demás negros esclavizados en el infierno de Candieland. A Django
solo le importa la libertad de su mujer. Por cierto, una libertad legal, porque
lo primero que hace es buscar el cadáver del doctor Schulz porque este tiene el
documento de venta de Brunilda. En otras palabras, Brunilda desde el punto de
vista legal es libre. Los otros negros, no. ¿Qué libertad, entonces, representa
Django? La libertad individual. La libertad, para el mundo estadounidense, se
consigue de manera individual. Y para ese logro son fundamentales dos aspectos:
el dinero y las armas. Django no deja de ser un emprendedor: se hace
cazarrecompensas (gana dinero de forma legal). Además, defiende sus intereses
con las armas de fuego. Esta es la clave del cine de Tarantino: la defensa del
uso de las armas como parte esencial del modo de vida norteamericano. Cada
ciudadano estadounidense es un defensor de la nación gracias a su arma.
A la libertad
desde la violencia. Toda una defensa de la esencia el imperio estadounidense.
-----------------------------
Agosto 2021 - La adaptación de la literatura al cine.
En
el origen del cine aparece ya claramente configurada la estrecha relación que
esta manifestación artística guarda con la literatura, a lo largo de su ya
centenaria historia.
No tenemos más que acercarnos a las locuras inventivas de Georges Méliès y a cómo el mago de Mountreuil concebía el cine en su nacimiento: una cámara inmóvil que graba lo que ocurre en un escenario, es decir, la cámara es el punto de vista del espectador de teatro. No hay movimientos de cámara, y la acción transcurre a través de la sucesión de cuadros y escenas con unidades narrativas.
Otro ejemplo más, y volvemos a recurrir al cine francés al estar recorriendo el cine a partir de su origen. Corría el año 1908 y el cine parecía ser un arte rechazado por el mundo intelectualoide. El cine francés intentó salvar el mal que aquejaba al invento de los Lumiere: la mediocridad de los guionistas. Para esto, los hermanos Laffite, unos banqueros franceses, crearon la sociedad productora Film d´Art. La idea era rescatar al cine de la pobreza, a través de las tramas de las obras del teatro clásico.
Y
es que la literatura va a ser una fuente constante que nutre al cine de relatos,
de argumentos, de personajes, de historias, de fantasía y ficción.
Acercándonos
al cine actual, muchas son las películas que versionan obras literarias. El
Desván ha dado cuenta de algunas de ellas, no sin alguna que otra polémica: Drácula de Bram Stoker, Blade runner, El bosque animado…
Adaptar
cinematográficamente una obra literaria comprende dos grandes dificultades: la
interpretación del texto literario y la traducción del lenguaje literario al
lenguaje cinematográfico. Ahí, por ejemplo, reside la dificultad de adaptar la
obra clave de la literatura universal: El
Quijote. Llevar al cine la obra
genial de Miguel de Cervantes supone, no solo entender la novela, sino recoger
toda la herencia del cine (géneros, personajes, técnicas…) y revolucionar el
lenguaje cinematográfico. No existe en el cine nada comparable a El Quijote.
Recientemente
se ha publicado un Baúl veraniego donde el equipo del Desván ha hecho un
pequeño homenaje a uno de los grandes actores del cine español, Alfredo Landa,
a través de una trilogía de películas. Este ciclo lo cierra El bosque animado, de José Luis Cuerda.
Para la adaptación de la novela homónima de Wenceslao Fernández Flórez, Cuerda
recurre a uno de los mejores guionistas de la historia del cine: Rafael Azcona.
Vamos a ver a través de este Baúl los dos aspectos señalados
anteriormente: la interpretación y la traducción al lenguaje cinematográfico.
En
cuanto a la interpretación de la novela, la película muestra una intención
claramente opuesta. Mientras que en la novela el bosque gallego, la fraga, se
percibe como un lugar primigenio donde aún es posible la estrecha vinculación
de la esencia humana, en cuanto a animal que forma parte de un todo, con la
naturaleza. El hombre, en su afán de progreso a través de las innovaciones
tecnológicas parece haberse olvidado del núcleo esencial, que no es otro que la
importancia que tiene el hombre como especie para el equilibrio de la
naturaleza. Esto hace que muchos de los personajes de la novela sean animales e
incluso vegetales. Por ejemplo, la novela comienza con un pequeño relato donde
los árboles del bosque se sorprenden ante la llegada de una nueva especie: el
palo del telégrafo. Este palo, que los demás creen árbol, presume de lo
avanzado que es (avance tecnológico). Sin embargo, no deja de ser una
naturaleza muerta. Una vez que pueden con él las inclemencias del tiempo, el
resto de árboles se dan cuenta de que en el fondo era un objeto sin alma. De
ahí el título de la novela, el bosque, sus habitantes, tienen alma (no solo el
ser humano).
La
película, sin embargo, no tiene esta visión idealista de la naturaleza, visión
que es, quizá, la que interesó a Walt Disney. El caso es que la película
contiene diferencias fundamentales. Por ejemplo, siempre transcurre en la
fraga, en el bosque. Se detecta una atmósfera de asfixia que condena a sus
habitantes. Por ejemplo, Geraldo tiene una prótesis de metal. Debe
reemplazarla. Para ello, debe escapar del bosque a través de del tren (avance
tecnológico) y llegar hasta la ciudad, La Coruña. Así, se conecta ciudad,
técnica y progreso frente a pueblo, tradición y estancamiento. ¿Por qué esta
diferencia tan sustancial en la interpretación? En el Baúl se comenta:
la película se explica en un contexto en el que España como estado está inmersa
en un proceso de integración al sistema global de occidente: la OTAN, la
Comunidad Económica Europea. Así, el bosque, sus pobladores y sus lugares son
identificables con muchos lugares propios del mundo rural español de los años
ochenta. Es necesario escapar del mundo rural, es necesaria la modernización
que lleva aparejada la innovación tecnológica. Y para todo esto es
imprescindible formar parte del mercado internacional. En definitiva, el cine
funciona como un catalizador de ideas del espectador.
El
otro punto señalado es la traducción de la literatura al lenguaje
cinematográfico.
La
dificultad de adaptar la novela El bosque
animado reside en reconstruir un hilo narrativo fragmentado. La novela está
dividida en capítulos denominados estancias. En muchas ocasiones, estas
estancias están unidas por el contexto, por ese bosque donde todas las
criaturas que lo habitan están dotadas de alma.
Cuerda
y Azcona recurren al personaje coral. La película La vaquilla ya utilizaba este mismo recurso. Este personaje coral
hace que no exista un personaje principal. Hay una serie de personajes a partir
de los cuales se reconstruye ese hilo: Geraldo, Fendetestas… Este recurso
también se detecta en otras películas analizadas en el Desván. Por ejemplo, la
última, hasta la fecha, del arqueólogo Indiana Jones. En esta película existe
una parte donde el protagonismo recae en el grupo, no en un solo personaje.
Aquí es donde empieza a caerse la película de Spielberg, ya que todos los
personajes se desdibujan y termina siendo todo un batiburrillo delirante.
De
cualquier forma, no quiere decir esto que el personaje colectivo no exista en
la novela o en la literatura. Lo que señalamos es que este personaje colectivo,
esta “coralidad” cambia la manera de relatar esto cinematográficamente.
Ahora,
lector, pues eres prudente, no te queda otro camino que ver películas y leer
novelas.
---------------------
Enero 2021 - Amistad (Steven Spielberg - 1997)
En nuestro
programa “A night with Tarantino” exploramos a partir de Los odiosos ocho
el recorrido de la narrativa mítica sobre la cual se construye la épica
estadounidense como sociedad política desde el western. Estas películas
del oeste transcurren cronológicamente a partir de la Guerra de Secesión.
Entonces, ¿cómo es posible que se establezca la naturaleza del héroe
norteamericano a partir de la década de los sesenta del siglo XIX cuando la
independencia americana es de finales del siglo XVIII, es decir, casi un siglo
antes? La película de Steven Spielberg, Amistad da la clave para
comprender esta paradoja.
El meollo de la
cuestión está en el problema de la esclavitud, en cómo los Estados Unidos de
Norteamérica han conseguido diluir su responsabilidad de este hecho a través
del cine. El caso es, según Spielberg, que la Independencia de EEUU nace con un
pecado, el de la esclavitud; sin embargo, uno de los pilares de la Declaración
de Independencia, y por lo tanto del estado que nace en ese momento, es la
libertad del individuo como un derecho universal. ¿Cómo conjugar esta libertad
cuando una parte del país basa su economía en este mercado humano?
Todo imperio se
construye frente a otro imperio. En el caso de EEUU, en 1776 se independiza del
Reino de Gran Bretaña. Un dato importante, y que suele pasar desapercibido, es la
ayuda que recibieron las Trece Colonias por parte del Reino de España para
poder romper los lazos con la matriz anglosajona. Sin esta colaboración, no
habría sido posible. Spielberg plantea que la intervención de España vino
motivada por el interés comercial en el esclavismo: apoyando la Independencia, podría seguir manteniendo este lucrativo negocio, negocio que aún persiste en
1839, época en la que transcurre Amistad, fundamentalmente en los
Estados del Sur. Así pues, el problema del esclavismo surge de España.
Recuérdese que durante
este período EEUU sigue su afán expansivo de ampliación del territorio hacia el
oeste. Esa conquista es frente a otras sociedades políticas: contra el indígena
norteamericano y contra el Imperio español. Florida, California, Texas… forman
parte del Imperio hispano. Es decir, EEUU nace frente a España: la República
frente al Imperio. Esto hace que sea interesante ver cómo trata el cine
norteamericano a los españoles y a los indios norteamericanos.
El cine pone a
prueba nuestros conocimientos. Esta película es una muestra del fin de control
social del cine como herramienta de aculturación, ¿quién quiere ser español
viendo esta película? El caso es que la película exige al espectador indagar
sobre esta cuestión de la esclavitud.
Así, la Guerra
de Secesión, que enfrenta al Norte con el Sur, se convierte en un mito a partir
del cual va a nacer de manera definitiva unos EEUU ya depurados de este lastre
del que no eran responsables. En la propia película se dice algo así como que
cuando llegue esta guerra civil se producirá una segunda independencia, porque
emergerá la verdadera esencia de esta nación: EEUU es el lugar de la libertad.
A este respecto habría que buscar las causas de este conflicto doméstico, ya
que no parece muy coherente que en el año 1865 se resolviese el problema de la
esclavitud de población negra cuando en pleno siglo XXI siguen los conflictos
raciales.
En cualquier
caso, la película resuelve el conflicto en los tribunales. De nuevo, el
antagonista es España. En EEUU el poder judicial es independiente; en España,
no. En España los jueces están controlados por una niña caprichosa de once
años.
En definitiva,
el esclavismo tiene un culpable: el estado español. EE UU todavía en 1839 sufre
esta lacra, porque tiene tratados vigentes con España por la guerra de
Independencia. El Reino de Gran Bretaña, dentro de su legislación, ha prohibido
la esclavitud y, de manera humanitaria, recorre las costas africanas como
salvaguarda de la libertad. EE UU romperá ese tratado con España, y lo va a
hacer desde los Tribunales, tribunales incorruptibles al poder ejecutivo, base
de la democracia estadounidense. Esta ruptura, en realidad, supone una
reconciliación con la madre Inglaterra: el mundo anglosajón como defensor de derechos
universales, como la libertad. Parece como si la película tratase en realidad
de la amistad entre EEUU y Gran Bretaña, de su reconciliación. Es el hijo que
se reconcilia con su madre después de marcharse de casa.
Esta es la
versión de Spielberg. Ahora, el espectador, que es prudente, deberá juzgar las
trazas de verdad que tiene todo este relato mítico y oscurantista sobre el que
se asienta la creación de EEUU como país.
Por cierto, Amistad
no es un caso único dentro de la filmografía de Spielberg. Otra incursión
similar es Lincoln. No olvidemos la polémica actual de EEUU sobre
el resultado de las últimas elecciones a la presidencia. No sabemos si en
realidad habrá habido fraude electoral, lo que sí cuenta Spielberg en Lincoln es que la manipulación electoral se legitima cuando hay un bien superior
que beneficiará a la nación.
OSN
No hay comentarios:
Publicar un comentario